El
Decreto Legislativo 1198 puso en alerta a la población cusqueña, ya que dicha
modificatoria del artículo 6 de la Ley Nº 28296, “Ley general del patrimonio
cultural de la nación” establecía que…”El Ministerio de Cultura podrá otorgar a
ENTIDADES PÚBLICAS Y/O PRIVADAS, mediante Convenios de Gestión Cultural, la
administración de determinados componentes de dichos bienes inmuebles (centros
arqueológicos)…”
Motivo
por el cual, autoridades, trabajadores, estudiantes y familias alzaron su voz
en protesta en una medida de fuerza que duro 48 horas logrando de esta manera
la derogatoria del mencionado decreto legislativo el pasado jueves 22 de
octubre.
Pero,
¿de qué manera esta huelga ha afectado a la principal fuente de ingresos de la
ciudad del Cusco?, el panorama fue el siguiente, durante los dos días que la
ciudad imperial se mantuvo paralizada miles de turistas nacionales y extranjeros
se vieron afectados, con la cancelación de pasajes aéreos, falta de movilidad,
locales de abastecimiento cerrados, y ninguna posibilidad de llegar a los centros
arqueológicos.
Para
lo que según Roger Valencia, presidente de la Cámara Regional de Turismo del
Cusco, se estimó pérdidas superiores al 1 millón 500,000 dólares, solo en el
primer día, ya que Cusco recibe diariamente cerca de 12,000 turistas, que
tienen como gasto promedio diario 130 dólares, informó a la agencia estatal
Andina.
Es
así que grandes empresas dedicadas al ámbito del turismo se vieron obligadas a
cancelar sus servicios, como es el caso de Perú Rail, que suspendió la salida
de trenes hacia Macchu Picchu, por miedo a bloqueos en las vías férreas,
perjudicando de esta manera a más de 3,000 turistas nacionales y extranjeros.
Perú
basa gran parte de su economía en el turismo, siendo Cusco la principal ruta,
por su gran valor histórico y riqueza cultural, además de tener a una maravilla
del mundo como eje del movimiento turístico, ya que recibe miles de visitantes
a diario.
Es
por ello que la imagen que debemos de exportar hacia el mundo, no debería ser carreteras bloqueadas, y
personas en las calles protestando en contra de su gobierno, pues esto no
refleja estabilidad ni seguridad para aquellas personas que vienen en busca de
conocer nuestra ciudad.


